Con una didáctica exposición alumnos de licenciatura explican los desafíos de estudiar Astronomía
La cita fue en el Liceo 1 donde más de 70 niñas escucharon a una pareja de estudiantes del DAA.
Más de una sonrisa sacaron las analogías de Néstor Espinoza al explicar la descomposición de la luz a un grupo de alumnas del Liceo 1.
“Imagínense que una estrella es una sopa con muchos ingredientes y que esos ingredientes en vez de tomárselos, los astrónomos lo estudian en un aparato llamado espectrómetro”, explicó este estudiante de Licenciatura del Departamento de Astronomía y Astrofísica (DAA) en la pinacoteca de este colegio.
Invitado por su compañera de tercer año, Camila Navarrete, Néstor llegó este miércoles 28 de octubre al Liceo 1 de niñas a petición de un grupo de alumnas del área matemática. Así, Ninoska Medel y sus compañeras del 4º B, motivadas por el Año Internacional de la Astronomía, buscaron la manera de que un estudiante cercano a su edad les explicara cómo era estudiar esta ciencia. De esta forma contactaron a Camila, ex alumna del establecimiento conocido por su proyecto “Chinitas al Espacio”, que llevó a la NASA a interesarse por esta idea de llevar pulgones chilenos al espacio exterior.
“Nuestra idea era celebrar este Año de la Astronomía y también motivar a las niñas más chicas del electivo: las alumnas de segundo medio. Sobre todo porque a las alumnas de matemática son a las que mejor les va”, recalcó Ninoska, amparada en el prestigio de su colegio. Un colegio que según las estadísticas de la última Prueba de Selección Universitaria, está en la sexta posición de los mejores liceos públicos del país.
Confiados en el interés de su audiencia y en una charla compartida que no pasó de los 40 minutos, Camila y Néstor dieron a conocer uno de los aspectos más representativos del estudio de la Astronomía: el análisis espectral de la luz estelar. Citando a Edwin Hubble, hablaron de la paciencia que debían tener los científicos al analizar los datos obtenidos desde un telescopio. Les hablaron de estadística, del efecto Doppler, y trazaron en una pizarra el espectro de una estrella.
Al finalizar, los tres cursos de segundo medio con un total de 70 niñas, regalaron un largo aplauso y pequeños observatorios fabricados de papel piedra.
“Se notó que estaban interesadas, atentas a lo que decíamos”, aseveró Néstor. “Fue entretenido, porque quienes dimos esta charla éramos personas cercanas a su edad. Ahora sólo falta que vaya más gente como nosotros a motivar a más estudiantes. Porque eso es lo que falta en Astronomía, mayor difusión”.
